A través de tus ventanas,
vi el mundo desde otra
perspectiva y con ella,
aprendí mucho.
En invierno siempre
me abrazabas.
Cuidaste de mí.
Pero, ya no te siento
mía, casa.
Ya no me siento igual
entre tus paredes y puertas.
Me encierras, me acorralas.
¿O tal vez soy yo la
que me encierro y acorralo a mí misma?
de todas maneras nunca lo sabré,
si es que no salgo
si es que no salgo
de ti.
Siento un nudo en mi garganta y en mi
estómago
¿Nervios? ¿emoción? ¿dolor?
Yo creo que es un poco de todo.
No quiero pensar, pero ellos vienen
a mí. Me hacen sentir culpable.
Yo sólo quiero que estés en paz.
No importa si yo jamás lo estaré.
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